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jueves, 24 de junio de 2010

Ramón Indalecio Cardozo




Fuente: Wikipedia

Ramón Indalecio Cardozo

Nacimiento: 16 de mayo de 1876 en Villarrica
Fallecimiento: 20 de abril 1943
Nacionalidad: Paraguaya
Área: Educador
Movimiento: Escuela Nueva
Obras destacadas: "Pestalozzi y la enseñanza contemporánea" "Memoria sobre la enseñanza primaria y normal" Influido por Pestalozzi, Federico Froebel y María Montessori

Ramón Indalecio Cardozo, destacado docente paraguayo, propulsor de la corriente pedagógica "Escuela Nueva", autor de numerosas obras enfocadas al mejoramiento de la calidad educativa de su país.

“Solamente con el amor se puede hacer el milagro de la educación”

Infancia y juventud

Nació el 16 de mayo de 1876, en la ciudad de Villarrica. Su madre Doña Josefa Cardozo, hija de Máxima Vayo. Tuvo seis hermanos, de su educación se encargaron su madre y una tía llamada Balbina. En el año 1885 ingresó a la Escuela Municipal de Villarrica. Y en 1892 termina el tercer Curso y se prepara para viajar a la capital a proseguir, sus estudios. Fue becado por el Gobierno. En las vacaciones de 1892 tuvo su primer empleo como Bibliotecario de la Sociedad “El Porvenir Guaireño”. En el año 1893 ingresó al Colegio Nacional de la Capital, en 1895 su situación económica le obliga a trabajar y así se inicia como maestro de grado en el Colegio Modelo de Dr. Clementino Billordo (Correntino). En 1896 se crea la Escuela Normal de Maestro y en ella se preparó para serlo.

Trayectoria

En el año 1898 fue a Villarrica a hacerse cargo de la Dirección de la Escuela Graduada de Varones. Desde 1898 enseñaba Historia del Paraguay y Contabilidad. Contribuyó a la reorganización del Club “El Porvenir Guaireño” y fue secretario del mismo por muchos años. En 1903 contrae matrimonio con Juana Sosa Ortigoza (maestra).

En 1905 publicó su primer libro “Pestalozzi y la enseñanza contemporánea”. Recuerda el Maestro que entre sus alumnos se distinguían por su afición literaria: Manuel Ortiz Guerrero, Leopoldo Ramos Jiménez y Juan Natalicio González. En 1920 adquirió una imprenta y publicó un periódico con la denominación “El Orden”, el cuerpo de redactores se compuso de Carísimo, Ruffinelli, Luis Chase, Enrique Jara Casco, y de director – Propietario el Maestro Cardozo.

En 1921, época del Presidente Manuel Gondra es nombrado por éste en la capital, Director General de Escuelas; al cual presentó su Plan de Acción que era:

1.Depurar la Administración escolar,
2.Reformar la orientación de la enseñanza,
3.Llevar los beneficios de la instrucción a los últimos rincones de la República,
4.Mejorar las condiciones económicas de los maestros

En 1922 presentó su primera Memoria sobre la enseñanza primaria y normal por el cual mereció felicitaciones del Ministro Da Rosa. En 1923 presentó su segunda Memoria sobre el estado de la instrucción primaria y normal. Ese mismo año sometió a consideración del Consejo, el proyecto de dar a las escuelas nacionales nombres de los países americanos para apoyar en forma objetiva al americanismo. El Consejo lo aprobó y la idea encontró mucha simpatía en el público. Surgieron entonces las escuelas “República Argentina”, “República del Brasil”, “República Oriental del Uruguay”, “República de Chile”, hasta la de “República de Bolivia.

En 1928 para estimular el desarrollo de la enseñanza del arte culinario realizó en la escuela “Adela Speratti” la primera exposición del arte culinario, esto fue aprobado por el Consejo para las escuelas nocturnas, destinados a aquellas personas que trabajaban durante el día y acudían al aula durante la noche. También se dedicaron a la enseñanza de la música en la escuela, para educar el sentimiento, para desarrollar la cultura artística.

Reforma Educativa

En el año 1924 bajo la presidencia del Dr. Eligio Ayala fue aceptado su proyecto sobre la Reforma Escolar, iba a hacerse la primera ley de educación primaria. El 18 de diciembre de 1924 fue aprobado por decreto la Ley Nº 689.

En febrero de 1925 presentó a la consideración del Consejo un Proyecto de modificación del plan de estudios de las Escuelas Normales y nuevos programas analíticos para los mismos, los cuales fueron estudiado, aprobado y elevado al Poder Ejecutivo que decretó el 21 de febrero su aprobación y uso.

Publicaciones

El Maestro Cardozo preocupado por la formación de los niños paraguayos que leían libros hechos por argentinos y enseñados por maestros argentinos tomó la determinación de hacer el libro “El paraguayo I " y en 1927 ya puso en circulación “El paraguayo II y III”.

Ese mismo año hace imprimir el primer librito de Pedagogía escrito de acuerdo al programa de primer año normal para los alumnos normalistas. El 14 de mayo de 1927 se produjo la inauguración del nuevo palacete de la Escuela Normal de Profesores.

Visita de Lujo

En 1930, la visita del Profesor Adolfo Férriére(suizo) tuvo eco en el mundo pedagógico y marcó época en la escuela paraguaya, doctor en Sociología, Vicepresidente de la Liga Internacional de Educación Nueva, director adjunto de la Oficina Internacional de Educación en Ginebra, redactor en jefe de la revista “Para la Era Nueva”, autor de libros sobre la escuela activa. Visitó varias escuelas tanto en la capital como en el interior del país. Quedó realmente impresionado de la enseñanza activa.

Elogió la labor del Maestro Ramón Indalecio Cardozo diciendo: “Es un hombre sabio y concienzudo; habla poco; pero lee mucho. Ve claro y su voluntad, hecha de paciencia, mueve montaña. Las montañas de la inercias, de prejuicios, de las bestialidades humanas”.

El profesor Férrière dijo: realmente encontré una escuela rural mejor adaptada a las necesidades rurales como no hallé en ninguna otra parte mejor, preponderancia de la jardinería sistemática, teórica y sobre todo práctica y de trabajos manuales; pequeñas industrias practicadas con las materias primas del país. Encontré la coeducación de los sexos francamente aceptada, con división del trabajo útil; enseñanza de menesteres de casa y de la puericultura a las jóvenes en todas las escuelas y elementos de preparación profesional reservada a los varones. Un maestro como Ramón I. Cardozo honra no solamente su nación sino también la humanidad.

Resultado de la Reforma

Alumnos de Ramón Indalecio CardozoEl progreso real y definitivo del Paraguay debe fecharse desde 1925, época en que se pusieron en vigor los programas actuales y más precisamente desde el 14 de julio de 1930 en que comenzó a aplicarse, verdaderamente, por primera vez la escuela del porvenir bajo la forma del Plan Dalton.

En 1931 como culminación de su labor educacional en la Dirección General de Escuelas realiza en la capital un Congreso Pedagógico, con una triple finalidad inmediata:

1.Estrechar la solidaridad entre los maestros con el conocimiento mutuo,
2.Comprobar el estado de preparación del magisterio nacional respecto a la escuela activa,
3.Escuchar la opinión del magisterio nacional sobre las ideas pedagógicas del Maestro Cardozo y discutir libremente con él para rectificar rumbos y ratificar principios.

Aquel encuentro marcó época en los anales pedagógicos del Paraguay. La intención del Maestro era ver algún día todo nacionalizado, a pesar de lo mucho que le debemos a nuestro vecino hermano la Nación Argentina en la formación inicial de nuestra cultura por la influencia, apoyo y colaboración de hombres e instituciones. Pero ya era tiempo de sentir, pensar y generar independientemente de acuerdo con nuestros propios espíritus y de nuestros propios intereses. Está en manos del educador formar esta pedagogía paraguaya, esa escuela modeladora del alma integral de la nacionalidad paraguaya.

Sus últimas actividades

En 1932 después de haber desempeñado con dignidad y honradez el cargo de Director General de Escuelas presenta su renuncia definitiva el 1 de noviembre, la que recién en marzo de 1933 lo aceptan, entonces presenta su solicitud de jubilación en la que le fue acordada 4 mil patacones.

Continúa con sus cátedras en el Colegio Internacional y en la Escuela Alemana. A fines de 1934 a raíz de una grave enfermedad fue trasladado a un Sanatorio de Buenos Aires y luego a comienzo de 1935 vuelve a retomar sus cátedras en el Colegio Internacional y Alemán.

En 1936 trabajó afanosamente en la redacción de sus libros “El Guairá” y “La Pedagogía de la Escuela Activa” En octubre de 1937, por razones de salud volvió a Buenos Aires donde permaneció hasta el 12 de febrero de 1938 fecha en la que tomo el barco de vuelta a su tierra. Trabajó hasta fines de ese año en el Colegio Internacional.

En 1939 bajo la presidencia del General Estigarribia fue nombrado Director de Tierras y Colonias, cargo que aceptó para colaborar con el nuevo gobierno.

En 1943 el 20 de abril fallece en Buenos Aires, República Argentina.

Las bases para la reforma

“La educación nueva, preconizada por la Pedagogía contemporánea, deberá ser realizada por la escuela activa que no es otra cosa que la institución social que enseña al niño de acuerdo con las leyes biológicas, psicológicas y sociológicas que rigen su desenvolvimiento. La actividad es una de las características de la niñez, principio ya enunciado por los grandes precursores, como Pestalozzi, y explotado en la educación por Froebel y Montessori, y la vida social es su destino”.

“La escuela activa toma al niño como niño, no como adulto, y lo deposita en el medio social donde hay trabajo, libertad, orden, disciplina y moralidad, en contacto con sus semejantes, y le deja para que, de acuerdo con sus intereses propios, se descentre, exteriorice sus instintos, sus inclinaciones y predisposiciones, sus energías biológicas, para ejercitársele las fuerzas y predisposiciones útiles, a fin de que se acrecienten, y combatir las inútiles, las perjudiciales, creárseles hábitos, costumbres, pensamientos, sentimientos convenientes. Educa por medio de la actividad tomada en su acepción lata, física, moral, mental y espiritual".

“La escuela nueva pone al niño en contacto con la naturaleza valiéndose del cultivo de la tierra, de las flores, de las plantas, del cuidado de los animales, de la elaboración de objetos con las materias primas arrancadas del lugar. No se propone formar agricultores, jardineros, ni profesionales, sólo se vale de esas actividades para despertar el espíritu, aguzar el ingenio, desarrollar el amor a la naturaleza, el sentimiento de solidaridad, educar la mano”

“La enseñanza activa convierte a la escuela en una comunidad de trabajo donde cada niño es un miembro activo de la sociedad infantil”

“La enseñanza activa transforma a la escuela en una imagen del medio social, en una prolongación del hogar común, con sus preocupaciones y sus luchas en el ambiente telúrico”

“En la escuela activa se cree en el niño y se espera de sus esfuerzos”

Con la implantación de esta reforma en la enseñanza primaria, el Paraguay se ubicaba en este orden, entre los primeros del continente en llevar a la práctica la nueva educación fundada en las escuelas pedagógicas más adelantadas de la época.

domingo, 16 de mayo de 2010

Las ideas de Ramón Indalecio Cardozo, más vigentes que nunca



Un artículo de ABC Color

A 134 AÑOS DE SU NATALICIO

Hoy se conmemoran 134 años del natalicio del pedagogo paraguayo Ramón Indalecio Cardozo, cuyas ideas educativas, relegadas por décadas, hoy son retomadas por el Ministerio de Educación y colocadas como base para construir la Nueva Escuela Pública Paraguaya. Raúl Aguilera Méndez, estudioso de sus obras, investigador y catedrático de larga trayectoria, habla de su obra.

–¿Quién fue Ramón Indalecio Cardozo?

–Fue un adelantado a su tiempo (1920), docente nato, uno de los pedagogos de mayor transcendencia de la educación paraguaya, quien vivió y ejerció la profesión durante 45 años con el alma y vida del verdadero maestro.

–¿De qué lugar del país proviene y dónde estudió?

–El nació en Villarrica, el 16 de mayo de 1876, estudió la primaria en su ciudad natal y el tercer curso en el Colegio Nacional de Segunda Enseñanza (1892). Posteriormente, fue becado durante el gobierno de don Juan Gualberto González para proseguir sus estudios en el glorioso y centenario Colegio Nacional de la Capital, del cual egresó. Fueron de su promoción los jóvenes Eusebio Ayala, Félix Paiva, Simeón Carísimo, Andrés Barbero y otros.

–¿Por qué es importante rescatar su pensamiento o ideales pedagógicos en este tiempo para la educación?

–A pesar de haber pasado más de 85 años, sus ideas tienen vida y plena vigencia en las aulas y en la escuela de manera integral.

Tenemos que reconocer que, a pesar de los esfuerzos hechos en los últimos tiempos, los resultados de la educación de los niños, niñas y jóvenes no satisfacen plenamente.

En este tiempo de crisis de la vocación docente –porque existen muchos docentes que enseñan pero pocos son los que educan– debemos mirar a Ramón Indalecio Cardozo para encontrar el modelo de maestro que queremos.

El tenía el norte educativo claro, basado en la reflexión de su práctica e investigación constante.

–¿Cuál fue su trayectoria en educación?

–Ejerció el magisterio por más de 45 años en todos los niveles educativos, fue el primer director de la Escuela Normal Rural (1914), director general de Escuelas (1920) y ocupó otros cargos de relevancia en la función pública.

Bajo su administración como director general de Escuelas, se organizó el cuerpo de inspectores, hoy conocidos como supervisores educacionales, cuyos roles actuales están muy alejados de lo que él aspiró.

La organización actual de la Supervisión Educativa tiene elementos de su propuesta. De esta manera dividió el país en zonas geográficas, otorgando amplias e importantes funciones a los inspectores.

Es importante destacar que su formación pedagógica no la obtuvo en centros extranjeros.

Ramón Indalecio Cardozo fue un hombre de mucha lectura. Ya en esa época intercambiaba correspondencia con pedagogos del exterior.

Además, es el único educador paraguayo que figura en el Diccionario Pedagógico de Lorenzo Luzuriaga, como destacado gestor de la educación nueva.

–¿Cuáles fueron las características principales de la escuela que él soñaba?

–Una escuela que funcione en contacto con la naturaleza, vinculada a la comunidad educativa, lejos del autoritarismo de los docentes, superando la enseñanza informativa, en donde el estudiante sea sujeto de su propia perfección.

–Por las venas de Ramón Indalecio Cardozo corre sangre política, atendiendo a que su padre fue uno de los fundadores del Partido Liberal, ¿cuál era la línea recomendada a los docentes?

–Recomendaba a los docentes alejarse de las luchas partidarias internas, vivir en paz y armonía con los padres de familia, a fin de obtener éxito en su noble misión. No obstante, reconocía el derecho político del docente.

Algunos materiales señalan que declinó dos veces su candidatura a senador, porque él encontraba cierta incompatibilidad ética con la decisión de ocupar ese cargo.

–¿Por qué los docentes de hoy conocen tan poco a Ramón Indalecio Cardozo?

–Las causas son variadas, pero podemos señalar algunas, como la débil presencia de sus ideas en el currículum de formación docente, inclusive en los cursos de grado (licenciatura) en el campo de la educación ofrecida por las universidades e institutos superiores.

Por otro lado, sus producciones no están muy difundidas en el Paraguay, casi no existen en plaza, aunque estas hayan trascendido fronteras.

De este grupo, la más conocida es la Pedagogía de la Escuela Activa, editada en tres tomos entre los años 1938-1939.

Penosamente lo conocemos poco.

Fíjese en un detalle, pero que forma parte de la historia de la educación: durante el máximo cargo que ocupó en la educación asignó a escuelas nacionales nombres de países americanos para apoyar el americanismo, de ahí surgen las escuelas que funcionan hasta hoy día como: República Argentina, República del Brasil, República Oriental del Uruguay, República de Chile.

–Teniendo en cuenta que usted ha estudiado las obras y el pensamiento de Cardozo, sobre esa base, ¿qué cree que les diría Ramón Indalecio Cardozo a los docentes paraguayos de este tiempo?

–Que lo más importante para cualquier docente deben ser sus alumnos y que debe utilizar toda su fuerza para formar ciudadanos de bien, que enseñen la práctica de valores a través de la vivencia y el ejemplo y no teorizarlas simplemente desde el pizarrón.

Que la única forma de mejorar el trabajo docente es apostando a una formación continua durante toda la carrera.

Aquel docente que renuncie a esto, está condenado a su fracaso profesional y a truncar la formación de los niños, niñas y jóvenes que están a su cargo.

Asimismo, el docente que no conoce su área, no sabe gestionar el currículum, carece de unas de las competencias profesionales fundamentales para conducir el proceso educativo, que debe invertir mayor tiempo y todos los recursos posibles para mejorar su condición profesional.

–¿Cuál es su reflexión sobre la vida y aportes de Ramón Indalecio Cardozo?

–Ramón Indalecio Cardozo es uno de los héroes civiles del Paraguay; a pesar del tiempo político difícil que le tocó vivir, supo sortear las dificultades.

Al igual que él, no debemos renunciar a nuestros principios, debemos perseverar por nuestros sueños e ideales para construir un Paraguay diferente, solidario y fraterno para todos y todas, a través de la educación.