Coordinación General: Prof. Beatriz Estigarribia de Rojas
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martes, 31 de mayo de 2011
Jornada de Concienciación para la Salud en el Colegio Ysaty. Día sin Tabaco y sin Alcohol (Parte 2)
Etiquetas:
Adicciones,
Alcoholismo,
Drogas,
Medio Ambiente,
MEYCA,
Salud,
Tabaquismo,
Voluntariado del Ysaty
Jornada de Concienciación para la Salud en el Colegio Ysaty. Día sin Tabaco y sin Alcohol
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Voluntariado del Ysaty
sábado, 17 de julio de 2010
Conozca las 7 claves para mantenerse saludables

Fuente: Yahoo Noticias
( www.neomundo.com.ar Hospital Austral) Cuidarse, no enfermarse, mantener una buena calidad de vida, sentirse bien. Todas estas cuestiones parecen requerir un gran esfuerzo, al menos a priori. En realidad, no es tan difícil: prestando atención a estas 7 claves simples y prácticas es posible vivir más y mejor.
1.- Ejercítese en forma regular.
A no desesperar: no hacen falta dos horas por día en el gimnasio. La clave es encontrar una actividad que resulte placentera y que esté en concordancia con los gustos y posibilidades de cada uno.
Por ejemplo, una persona que siempre disfrutó del aire libre puede optar por correr, participar en maratones (siempre y cuando cuente con al apto médico y la autorización del médico de cabecera), jugar al tenis o al fútbol entre otras actividades, que a medida que pasan los años pueden ser reemplazadas por otras similares como hacer caminatas, andar en bicicleta o jugar al golf. Lo importante es la constancia en el ejercicio.
"Está demostrado que con sólo caminar diariamente es posible prolongar la esperanza de vida. La cantidad mínima a la que debemos aspirar es 3 veces por semana, 1 hora. También es importante chequear si estamos transpirando en el momento en que nos movemos y no debemos dejar nunca de lado las recomendaciones sobre indumentaria, calzado e intensidad que son las que nos permitirán prevenir lesiones tanto musculares como orgánicas", sostuvo el Dr. Sebastián Sevilla, clínico del Hospital Universitario Austral (HUA).
2.- Reduzca el estrés.
Esta clave está estrechamente relacionada con la práctica de actividad física debido a que, entre otras cosas, "moverse" contribuye a liberar endorfinas, los neurotransmisores responsables de brindarle al organismo la sensación de bienestar y relajación.
3.- Duerma más y mejor.
De esta forma, mejorará su performance laboral y se sentirá mejor por las mañanas para poder empezar el día con energía. Por otro lado, descansar bien hecho que está favorecido por ciertas cuestiones como no beber café por las noches, evitar llevarse el trabajo a casa y mucho más aún al dormitorio o dormir en un ambiente oscuro y silencioso es fundamental para el buen humor.
4.- Cuide su alimentación.
"Una dieta equilibrada aporta al organismo todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo. Por otro lado, nuestros hábitos alimentarios influirán en el desarrollo de muchas de las patologías típicas de la adultez", refirió el Dr. Sevilla.
"Justamente agregó el especialista, el concepto de hábito es clave porque hace referencia a algo que se vuelve común, que se naturaliza y se incorpora. A eso debemos apuntar, dado que lo importante es cambiar y adoptar la costumbre de alimentarse mejor. No sirven las dietas compulsivas con descensos bruscos de peso que a las pocas semanas son dejadas de lado, provocando que se vuelva al exceso del inicio".
Sevilla expresó que los argentinos tendemos a excedernos siguiendo dietas ricas en grasas saturadas (carnes y fiambres y embutidos), cuando en realidad lo ideal es tratar de incorporar frutas y verduras diariamente y en porciones mayores. También son recomendables los lácteos descremados, el aceite de oliva y las comidas horneadas. ¿Carne? Dos veces por semana. Otra buena opción es el pescado que contiene omega-3 y favorece el HDL o colesterol "bueno".
5.- Disminuya el consumo de sal y de azúcar.
Ambos productos están relacionados con patologías como la hipertensión y la diabetes, respectivamente.
6.- Realice alguna actividad placentera.
"Esto es muy importante porque despejarse y relajarse haciendo algo que a uno le gusta ya sea un deporte, leer, pintar, estar con la familia contribuye en gran medida a la disminución del estrés, un factor que ocupa un lugar cada vez mayor entre los factores que actúan como disparador de patologías orgánicas y psicológicas", explicó el clínico del HUA.
7.- Tenga en cuenta que nunca es tarde.
Si bien es ideal es que los hábitos saludables se incorporen desde la niñez, nunca es demasiado tarde, porque las costumbres sanas sirven para evitar enfermedades provocadas por una alimentación inadecuada o sedentarismo en la edad adulta.
"Este es el eje del concepto de prevención. Desde este punto de vista, siempre es bueno empezar a cuidarse, aún a los 40 ó 50 años, porque esa es la edad en la que nuestro cuerpo comienza a cobrarse todos los excesos y errores de años anteriores", concluyó el especialista.
Más información sobre ciencia y salud en www.neomundo.com.ar
1.- Ejercítese en forma regular.
A no desesperar: no hacen falta dos horas por día en el gimnasio. La clave es encontrar una actividad que resulte placentera y que esté en concordancia con los gustos y posibilidades de cada uno.
Por ejemplo, una persona que siempre disfrutó del aire libre puede optar por correr, participar en maratones (siempre y cuando cuente con al apto médico y la autorización del médico de cabecera), jugar al tenis o al fútbol entre otras actividades, que a medida que pasan los años pueden ser reemplazadas por otras similares como hacer caminatas, andar en bicicleta o jugar al golf. Lo importante es la constancia en el ejercicio.
"Está demostrado que con sólo caminar diariamente es posible prolongar la esperanza de vida. La cantidad mínima a la que debemos aspirar es 3 veces por semana, 1 hora. También es importante chequear si estamos transpirando en el momento en que nos movemos y no debemos dejar nunca de lado las recomendaciones sobre indumentaria, calzado e intensidad que son las que nos permitirán prevenir lesiones tanto musculares como orgánicas", sostuvo el Dr. Sebastián Sevilla, clínico del Hospital Universitario Austral (HUA).
2.- Reduzca el estrés.
Esta clave está estrechamente relacionada con la práctica de actividad física debido a que, entre otras cosas, "moverse" contribuye a liberar endorfinas, los neurotransmisores responsables de brindarle al organismo la sensación de bienestar y relajación.
3.- Duerma más y mejor.
De esta forma, mejorará su performance laboral y se sentirá mejor por las mañanas para poder empezar el día con energía. Por otro lado, descansar bien hecho que está favorecido por ciertas cuestiones como no beber café por las noches, evitar llevarse el trabajo a casa y mucho más aún al dormitorio o dormir en un ambiente oscuro y silencioso es fundamental para el buen humor.
4.- Cuide su alimentación.
"Una dieta equilibrada aporta al organismo todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo. Por otro lado, nuestros hábitos alimentarios influirán en el desarrollo de muchas de las patologías típicas de la adultez", refirió el Dr. Sevilla.
"Justamente agregó el especialista, el concepto de hábito es clave porque hace referencia a algo que se vuelve común, que se naturaliza y se incorpora. A eso debemos apuntar, dado que lo importante es cambiar y adoptar la costumbre de alimentarse mejor. No sirven las dietas compulsivas con descensos bruscos de peso que a las pocas semanas son dejadas de lado, provocando que se vuelva al exceso del inicio".
Sevilla expresó que los argentinos tendemos a excedernos siguiendo dietas ricas en grasas saturadas (carnes y fiambres y embutidos), cuando en realidad lo ideal es tratar de incorporar frutas y verduras diariamente y en porciones mayores. También son recomendables los lácteos descremados, el aceite de oliva y las comidas horneadas. ¿Carne? Dos veces por semana. Otra buena opción es el pescado que contiene omega-3 y favorece el HDL o colesterol "bueno".
5.- Disminuya el consumo de sal y de azúcar.
Ambos productos están relacionados con patologías como la hipertensión y la diabetes, respectivamente.
6.- Realice alguna actividad placentera.
"Esto es muy importante porque despejarse y relajarse haciendo algo que a uno le gusta ya sea un deporte, leer, pintar, estar con la familia contribuye en gran medida a la disminución del estrés, un factor que ocupa un lugar cada vez mayor entre los factores que actúan como disparador de patologías orgánicas y psicológicas", explicó el clínico del HUA.
7.- Tenga en cuenta que nunca es tarde.
Si bien es ideal es que los hábitos saludables se incorporen desde la niñez, nunca es demasiado tarde, porque las costumbres sanas sirven para evitar enfermedades provocadas por una alimentación inadecuada o sedentarismo en la edad adulta.
"Este es el eje del concepto de prevención. Desde este punto de vista, siempre es bueno empezar a cuidarse, aún a los 40 ó 50 años, porque esa es la edad en la que nuestro cuerpo comienza a cobrarse todos los excesos y errores de años anteriores", concluyó el especialista.
Más información sobre ciencia y salud en www.neomundo.com.ar
Diez consejos para dormir como un bebé

Fuente: Yahoo Noticias
Dormir bien no es apenas descansar de las labores del día: cuando dormimos sin problemas mejoran nuestro humor, nuestra memória y prevenimos dolencias físicas y síquicas, además de alargar nuestra vida. Un estudio de la American Academy of Sleep Medicine determinó recientemente que dormir bien es uno de los secretos de la longevidad. A partir de un seguimiento realizado sobre 2.800 personas, los resultados mostraron que cerca del 65% de quienes dicen que duermen bien o muy bien durante al menos 7,5 horas por noche o en la suma de todo el dia, tienen una mejor calidad de vida.
Los más viejos, que tenían hasta 100 años de vida, relataban buena calidad de sueño, mientras que aquellos que tenían entre 65 y 79 años describían su descanso como un poco menos reparador. Tomando en cuenta que los entrevistados tenían variables distintas de salud, socioeconómicas y de lugar de residencia, se determinó que quienes sufren de insomnio crónico corren tres veces más riesgos de una muerte prematura que quienes no presentan ese problema.
Lo confirmó además una investigación del National Heart Lung and Blood Institute, de Estados Unidos, en el cual participaron unas 2.200 personas; las conclusiones del estudio se presentaron este año en la 24ª reunión anual de la Associated Professional Sleep Societies, en Texas.
En suma, pregúntese si la falta de sueño representa un problema para usted. Porque a veces bastan unos pequeños cambios, desde la almohada al colchón, para resolver el problema. A continuación las sugerencias.
La almohada, su mejor amiga
La almohada es un apoyo fundamental para el descanso. Tome nota del material del cual está hecha la almohada, para que sea el que le resulte más confortable. Y no olvide que la mejor posición para dormir es de lado; así se protege a la columna de dolores y también a los músculos.
La altura de la almohada debe ser igual a la distancia entre el cuello y la parte externa del brazo. Para quienes duermen boca arriba, lo mejor es una almohada más baja, llenando el espacio entre el cuello y la cabeza, pero sin comprimir la columna.
No duerma boca abajo
Quines duermen con la panza hacia la cama suelen despertar cansados y adoloridos; además esa postura perjudica las regiones toráxica y lumbar.
Los más viejos, que tenían hasta 100 años de vida, relataban buena calidad de sueño, mientras que aquellos que tenían entre 65 y 79 años describían su descanso como un poco menos reparador. Tomando en cuenta que los entrevistados tenían variables distintas de salud, socioeconómicas y de lugar de residencia, se determinó que quienes sufren de insomnio crónico corren tres veces más riesgos de una muerte prematura que quienes no presentan ese problema.
Lo confirmó además una investigación del National Heart Lung and Blood Institute, de Estados Unidos, en el cual participaron unas 2.200 personas; las conclusiones del estudio se presentaron este año en la 24ª reunión anual de la Associated Professional Sleep Societies, en Texas.
En suma, pregúntese si la falta de sueño representa un problema para usted. Porque a veces bastan unos pequeños cambios, desde la almohada al colchón, para resolver el problema. A continuación las sugerencias.
La almohada, su mejor amiga
La almohada es un apoyo fundamental para el descanso. Tome nota del material del cual está hecha la almohada, para que sea el que le resulte más confortable. Y no olvide que la mejor posición para dormir es de lado; así se protege a la columna de dolores y también a los músculos.
La altura de la almohada debe ser igual a la distancia entre el cuello y la parte externa del brazo. Para quienes duermen boca arriba, lo mejor es una almohada más baja, llenando el espacio entre el cuello y la cabeza, pero sin comprimir la columna.
No duerma boca abajo
Quines duermen con la panza hacia la cama suelen despertar cansados y adoloridos; además esa postura perjudica las regiones toráxica y lumbar.
Renueve sus almohadas
La almohada debe ser cambiada, como mínimo, cada dos años. A la hora de comprar una nueva, deben tomarse en cuenta algunos detalles; por ejemplo, que las almohadas de plumas pueden expeler un olor fuerte, al menos para olfatos más sensibles. Prefiera los rellenos que se deforman con menos facilidad, como las espumas más resistentes. El tamaño también cuenta: es mejor una almohada ancha para que no se desplace con cualquier movimiento suyo durante el sueño. Y aunque parezca fuera de lugar, lo ideal es probar la almohada en la tienda, para evitar errores en la elección.
Almohada: correcto e incorrecto
De lado (correcto): Mantenga la columna alineada y los brazos por debajo de la barbilla. Las rodillas deben estar flexionadas y con una almohadita final entre ellos para impedir la rotación. Eso evita que la región lumbar quede extendida, lo que a largo plazo puede provocar hernia discal.
De lado (incorrecto): Nunca deje la mano debajo de la cabeza, porque compromete la circulación del brazo y empuja la almohada contra el rostro, lo cual favorece la aparición de líneas de expresión. No duerma con el cuerpo encogido: haga ejercicios de estiramiento antes de acostarse.
Boca hacia arriba (correcto): Coloque una almohadita pequeña debajo de las rodillas para que permanezcan semiflexionadas durante la noche, dejando las caderas bien posicionadas y los músculos lumbares relajados.
Boca hacia arriba (incorrecto): No duerma con las piernas muy estiradas, porque eso fuerza la región lumbar. Además, no doble la almohada para que quede más alta, porque allí la cabeza termina reposando sobre el doblez, forzando demasiado la región cervical.
El mejor colchón
El colchón ideal para un sueño tranquilo no debe ser ni muy suave, ni demasiado firme. Prefiera los que tienen cobertura de látex o similares, que se adaptap a los contornos del cuerpo, aliviando los puntos de presión.
Consejos para soñar
Puede parecer una tontería, pero algunas tácticas simples pueden ayudarle a tener un sueño perfecto. Según el neurólogo Shigueo Yonekura, de Instituto de Medicina y Sueño de la Universidad Federal de Sao Paulo, Brasil, hay formas de deshacerse del insomnio. Algunas de ellas, a continuación:
1- Antes de meterse en la cama, descargue las ansiedades de la jornada ir para o quarto, é fundamental aplacar as ansiedades do dia a dia. No se acueste en cuanto llega del trabajo: tome un baño tibio, relájese, desconéctese de la jornada y recién en ese momento váyase a dormir.
2- Apague la TV y la PC; la luz que ambos emiten atrasan la relajación previa al sueño.
3- No haga ejercicios físicos hasta cuatro horas antes de irse a dormir; de lo contrario, su cuerpo aún estará agitado. En la cama el único ejercicio recomendable es el sexo, que es excelente para relajarse.
4- Tómese un té, pero evite aquellos con estimulantes, como el té negro o el té verde, que contienen cafeína. Prefiera infusiones como la melissa o la manzanilla.
5- Evite los atracones nocturnos; haga una cena leve, que incluya verduras o sopas.
6- Las carnes son fatales para comer antes de irse a dormir: las proteínas activan el sistema nervioso simpático, que es el responsable por dejar al cuerpo en estado de alerta, y de favorecer la descarga de adrenalina.
7- Después del baño tibio, encienda una lamparita azul y rocíe gotas de lavanda en la almohada. Será una excelente ayuda para relajarse y calmar el estrés de la jornada diurna
8- Un poco de leche tibia puede ayudar a la calidad del sueño, ya que contiene triptofano, un neurotransmisor asociado al relajamiento profundo.
9- Olvídese: el alcohol no ayuda a dormir mejor. Más bien puede inducir a los ronquidos, que atormentan el sueño suyo y de quienes tengan que dormir cerca de usted.
10- Dedique, como mínimo, siete horas por noche a dormir. Su salud lo agradecerá.
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